Anapo descarta importación de grano de soya coneventos de biotecnología no autorizados en Bolivia
La Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo), aseguró que no puede autorizarse la importación de grano de soya con eventos de biotecnología que no están autorizados, ni aprobados en Bolivia y que son los que están produciendo los países del Mercosur, como son Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay.
El presidente de la institución, Abraham Nogales, señaló que el Reglamento de Bioseguridad que es la normativa vigente en el país para normar la introducción de eventos de biotecnología en Bolivia, establece claramente que la autoridad sanitaria, en este caso el Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria (Senasag), no puede emitir permisos fitosanitarios para la importación de granos producidos con eventos de biotecnología que aún no ha sido aprobados, ni autorizados en Bolivia.
En ese sentido, Nogales explicó que como Anapo ya han hecho conocer esta situación al Ministerio de Desarrollo Productivo, Rural y Agua, como cabeza de sector y al Senasag, como autoridad competente en el tema sanitario, para que tomen las acciones pertinentes que evite la emisión de permisos fitosanitarios de importación para grano de soya con eventos de biotecnología no autorizados en el país, porque de hacerlo estarían actuando en contra de la normativa vigente y generando una competencia desleal para el productor soyero de Bolivia.
También aseguró que el Decreto Supremo 5547 que establece arancel cero para la importación de grano de soya hasta el 31 de diciembre de 2026 no altera las condiciones estructurales del mercado ni justifica una reducción en el precio que recibe el productor nacional.
El titular de Anapo explicó que Bolivia ya mantiene arancel cero para la importación de productos provenientes de países del Mercosur desde hace varios años, por lo que la reciente disposición gubernamental no representa un cambio sustancial en el régimen comercial vigente.
En ese contexto, la organización hizo un llamado a evitar interpretaciones que generen incertidumbre en el mercado y reiteró que la negociación de precios debe basarse en información objetiva y en las condiciones reales de oferta y demanda.
“El productor debe tener la tranquilidad de que esta medida no modifica las reglas económicas del mercado. No hay fundamentos técnicos que respalden que vaya a afectar una reducción del precio”, concluyó Nogales.